El Deeptech es la infraestructura para solucionar los desafíos más complejos del mundo. Desde la estabilización del clima hasta la seguridad de las redes energéticas y la modernización de la defensa, lo que está en juego es cada vez más crítico. Aunque tradicionalmente EE. UU. concentra el 45% de las operaciones, la tendencia está cambiando: Europa ya no es un mercado secundario. Impulsadas por la búsqueda de la soberanía tecnológica, las empresas europeas de Deeptech respaldadas por VC alcanzan ya una valoración de $690B, superando de forma constante al mercado tecnológico general. El Reino Unido se ha consolidado como una potencia indiscutible. Con más de 50 compañías valoradas por encima de $1B o con ingresos superiores a los $100M, la región ha construido un motor de Deeptech capaz de abordar problemas a escala global.
El desarrollo de Deeptech es complejo y requiere tiempo y presupuestos considerables; el coste de un solo prototipo puede alcanzar cientos de miles de dólares. Debido a esto, las startups de este sector necesitan una marca potente y de alta integridad que respalde sus esfuerzos en la captación de capital.







